Al agua. Playa de Valencia

Al agua. Playa de Valencia, 1908

Ficha técnica

Título
Al agua. Playa de Valencia
Año
1908
Autor
Sorolla Bastida / Joaquín
Medidas
81 × 106,4 cm
Clase
Pintura
Material
Óleo sobre tela
Soporte
Tela
Serie
Arte de Entresiglos XIX-XX

La exposición «Joaquín Sorolla Bastida» en las Grafton Galleries de Londres en 1908 supuso un nuevo éxito para el pintor, no tanto económico como artístico, y fue de gran trascendencia para el devenir de la obra de Sorolla y su difusión internacional. Archer Milton Huntington, gran mecenas norteamericano que en 1904 había fundado en Nueva York la Hispanic Society of America con el ánimo de difundir en su país la cultura española por medio de un museo, visitó la exposición y quiso llevar la obra de Sorolla a Estados Unidos. De esta forma, en 1909 Sorolla expondría en Nueva York, Búfalo y Boston y, para nutrir de cuadros estas grandes muestras, en el verano de 1908 decidió viajar a València. En sus playas pintó algunas de sus escenas más características, en las cuales los niños, el agua y el movimiento de unos y otros serán los grandes protagonistas, como en Al agua. Playa de Valencia. Este cuadro se viene considerando la primera escena de una secuencia narrada en tres lienzos, junto con Idilio en el mar y Saliendo del baño. Se nos presenta el amor juvenil como protagonista de escenas de gran complicidad, antes, durante y después del baño, y la secuencia da a Sorolla la oportunidad de demostrar, con los mismos personajes y el mismo entorno, distintas formas de plasmar la luz y sus efectos sobre el agua y sobre la anatomía de los jóvenes. La herencia de la Grecia clásica queda patente tanto en el tratamiento de los niños desnudos como de las batas que cubren a las muchachas, prendas que el viento pega a sus cuerpos en juegos de paños mojados. Estos últimos nos remiten a los cinceles de Fidias, que Sorolla habría admirado ese mismo año en
Londres en los mármoles del Partenón custodiados en el British Museum y en esculturas como la Victoria de Samotracia, de la cual el pintor tenía en su estudio una réplica en yeso. Al ver estas obras, el crítico estadounidense Christian Brinton escribió: «Parece como si algo de aquella alegría del Peloponeso a la que tan poco estamos acostumbrados hoy en día hubiera sido arrastrada por la marea hasta sus propias playas llenas de luz».

Además, durante aquel intenso trabajo del verano de 1908, Sorolla ahondó en temas que ya había tratado con anterioridad y que le habían proporcionado una gran popularidad, pero también abrió una nueva vía, más osada, por medio de composiciones con marcadas diagonales en el mar del fondo y la arena húmeda en primer término.

El éxito de las escenas de playa de Sorolla en las exposiciones estadounidenses, tanto en las citadas de 1909 como en las de Chicago y San Luis de 1911, fue abrumador. Este éxito y la fascinación que causó la luminosidad de las playas de Sorolla se reflejaron tanto en la crítica como en el número de obras de esta temática allí vendidas, entre ellas Al agua. Playa de Valencia, adquirida por Charles Tweed en Nueva York en 1909 por dos mil cuatrocientos dólares.

Otras obras de la colección

Monja en oración
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Sorolla Bastida / Joaquín, Arte de Entresiglos XIX-XX
La Barca
Barca
Sorolla Bastida / Joaquín, Arte de Entresiglos XIX-XX
Señoras en un banco del paseo de la Concha. San Sebastián
Señoras en un banco del paseo de la Concha. San Sebastián
Sorolla Bastida / Joaquín, Arte de Entresiglos XIX-XX
Otoño. La Granja
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Sorolla Bastida / Joaquín, Arte de Entresiglos XIX-XX